¿Hastiado de esas insistentes llamadas de estafadores? La pesadilla solo comienza


El IRS lo va a arrestar por evadir impuestos. Un cobrador de deudas exige que le pague de inmediato. Una cadena de hoteles está ofreciendo unas vacaciones gratis. Florida Power & Light desconectará su servicio por una factura vencida. Su tarjeta de crédito le está reduciendo la tasa de interés o le notifica una falla en el sistema de seguridad. Un médico quiere venderle pastillas baratas para el dolor crónico de espalda.

En la época medieval, la peste negra azotó a la humanidad. Hoy estamos inmersos en la epidemia de las llamadas robots o robocalls.

Cada día nos asaltan con llamadas telefónicas de estafadores que intentan apoderarse de nuestro dinero o robarnos la identidad. Incluso si usted no es tonto y no se deja engañar por un plan para reparar su crédito que le ofrecen desde un número en Maryland, o acepta hablar con agente federal que lo llama desde Ohio para que no tenga que comparecer ante un gran jurado, o recibe una alerta médica gratuita desde un número de Los Ángeles, lo cierto es que una voz incorpórea ha invadido su espacio personal y su teléfono.

La cantidad de llamadas automáticas indeseadas recibidas por los estadounidenses ha aumentado a 4,000 millones al mes, según la Comisión Federal de Comunicaciones. Eso es alrededor de 1,543 llamadas por segundo. Las llamadas fraudulentas se dispararon del 4 por ciento de todas las llamadas a teléfonos móviles en el 2016 a 29 por ciento en el 2018, y se proyecta que alcancen el 45 por ciento el año próximo, según First Orion, una compañía que brinda tecnología para bloquear y gestionar llamadas.

“Los estafadores invaden cada vez más nuestra privacidad en nuevos flancos”, dijo Charles Morgan, director ejecutivo y científico de datos de First Orion, quien dice en su página de inicio en internet: “Sabemos que es una misión heroica hacer que las personas vuelvan a contestar sus teléfonos”.

Las llamadas robots son un gran negocio lucrativo. Cada año, los estadounidenses son timados por unos $9,500 millones, según el informe anual de estafas en EEUU del 2018 realizado por Harris Poll en nombre de Truecaller, una compañía de bloqueo e identificación de llamadas. Los ladrones se aprovechan de los ancianos, estudiantes, propietarios de pequeñas empresas e inmigrantes.

Una reciente artimaña dirigida a las comunidades chinas en varias ciudades de Estados Unidos recaudó $3 millones, dijo la Comisión Federal de Comercio. Las personas que llamaban hablaban en mandarín, y se hacían pasar por funcionarios de la embajada china que solicitaban con urgencia información personal o números de tarjetas de crédito para resolver los problemas legales del destinatario.

Después de los huracanes Harvey, Irma, María y Florence, organizaciones benéficas falsas lanzaron una serie de llamadas pidiendo donaciones para ayudar a las víctimas.

En el sur de la Florida, donde el fraude prolifera como las pitones, el volumen de llamadas fraudulentas se encuentra entre las más altas de la nación. Los códigos de área 305 y 954, combinados, ocuparon en agosto el quinto lugar de fraude telefónico entre las 20 ciudades principales, según la investigación de YouMail. Los estafadores saben que si es cierto que nace un tonto por minuto, ese número se multiplica en el sur de la Florida, un imán para los que quieren hacerse ricos rápidamente. Si usted vive aquí, es probable que reciba al menos dos llamadas telefónicas por día.

Adrian Framovich, un autor de llamadas robots de Miami, fue multado con un récord de $120 millones por la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), que describió su operación como “una de las campañas de llamadas robocalls ilegales más grandes y más peligrosas que la Comisión haya investigado”.

La FCC dijo que Abramovich hizo casi 100 millones de llamadas en los últimos tres meses del 2016 (alrededor de 44,000 por hora). Usó números falsos para hacerse pasar por los hoteles Marriott, Expedia, Hilton y TripAdvisor, y engañó a la gente para que comprara ofertas de viaje “exclusivas”. Los destinatarios recibían un mensaje automatizado para presionar 1, y si lo hacían, los transferían a operadores de un centro en México que pagaba a Abramovich por el tráfico de llamadas.

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Adrian Framovich hizo casi 100 millones de llamadas en los últimos tres meses del 2016 (alrededor de 44,000 por hora).

youtube/johnthune.

El flujo de llamadas automáticas también interrumpió la red médica que enviaba despachos de emergencia.

“El señor Abramovich pudo haber retrasado atención médica vital, creando la diferencia entre la vida y la muerte de un paciente “, dijo el presidente de la FCC, Ajit Pai.

La pesadilla no termina

Los defensores del consumidor están preocupados por una nueva avalancha de llamadas que no podrán ser bloqueadas si la FCC acata un fallo judicial que anuló las regulaciones impuestas durante la administración del ex presidente Barack Obama.

Los legisladores han propuesto la Ley HANGUP, la Ley ROBOCOP y otras medidas para restringir las llamadas automáticas, pero las industrias bancarias y de tarjetas de crédito se oponen a ellas. De acuerdo con YouMail, entre los principales llamadas robots en agosto por volumen, la mayoría procedía de bancos, cobradores de deudas y estafadores de seguros de salud y prestamistas.

La Comsión Federal de Comercio (FTC) controla el Do Not Call Registry (Registro para no recibir llamadas), en el que hay 230 millones de estadounidenses, y registró 4.5 millones de quejas el año pasado, un aumento del 33 por ciento en comparación con el 2016.

El registro se creó para restringir el telemercadeo legítimo, pero los estafadores lo ignoran. Son más astutos que las autoridades, cambian constantemente sus nombres y números, se trasladan al extranjero o idean nuevos métodos de suplantación de identidad.

La estrategia de los estafadores

La táctica de “suplantación de identidad” enmascara el número de origen y da la impresión de que una llamada proviene del área local del destinatario imitando el código de área y, a menudo, los primeros tres dígitos del número personal del destinatario, que es más probable que responda si la llamada parece familiar.

Los estafadores usan tácticas de miedo, como esta que parece que fue traducida por un robot ruso: “Los policías locales lo tomarán bajo custodia, ya que hay cuatro acusaciones graves sobre su nombre en este momento”.

Pueden confirmar que su línea funciona, incluso si no contesta y la llamada se envía a su correo de voz. Y también le pueden vender su número a otro robocaller.

La FTC dice que si es una grabación, es una llamada robot, y si usted no la autoriza, es ilegal.

¿Qué hacer?

¿Quiere evitar que lo estafen? No responda llamadas sospechosas con números de lugares desconocidos. Si responde y escucha un mensaje automatizado, cuelgue. No presione ningún número ni diga nada. Nunca proporcione información personal o financiera ni acepte una transferencia bancaria. Sospeche de esas ofertas demasiado atractivas, porque no lo son. Reporte llamadas fraudulentas para que el número pueda ir a la lista negra nacional. Llame a la FCC al 888-225-5322 o al FTC al 877-FTC-HELP o visite el sitio web de la FTC.

También está la estafa “¿puedes oírme?”. No responda porque si lo hace pueden registrar su respuesta de “sí” y después usarla en su contra. Por muy tentador que sea “jugar” con el estafador y fingir que se está dejando engañar para luego humillarlo, no lo haga.

Tenga cuidado con la estafa de soporte técnico de Apple o Windows, que requiere que descargue un programa en su computadora, que realmente es un virus que le robará su identidad.

Desconfíe de las llamadas que informen sobre actividades sospechosas en su tarjeta de crédito. Llame al número legítimo en su tarjeta de crédito para verificar.

No se deje engañar por la estafa del regalo gratuito que le pide que presione 1 para obtener más información o pronto aprenderá lo que es una estafa.

En la estafa de “felicitaciones usted ganó un concurso”, la persona que llama promete que se le enviará una transferencia bancaria, pero usted tiene que pagar la tarifa de procesamiento del 1 por ciento de su premio de $10 millones.

La estafa del Servicio de Rentas Internas (IRS) es fácil de detectar. El IRS no llama a los contribuyentes para amenazarlos con meterlos en la cárcel por no pagar impuestos.

Y si le mencionan Nigeria, dígales adiós.

Las industrias de llamadas telefónicas y telemercadeo han engendrado la industria de detección y bloqueo de llamadas. Hay una variedad de aplicaciones de bloqueo, como RoboKiller, que responde, se conecta con un operador humano y luego reproduce un mensaje grabado de “te agarré”, o Nomorobo, que intercepta las llamadas. YouMail también proporciona un directorio de la comunidad donde los consumidores pueden buscar o reportar los números que le están molestando.

Las compañías telefónicas están buscando más formas de verificar los números reales e identificar los falsos.

“Hemos bloqueado más de 4,000 millones de llamadas automáticas en nuestra red”, dijo Kelly Starling, portavoz de AT&T en el sur de la Florida. “Hemos trabajado para identificar las fuentes de las llamadas, bloquearlas antes de que pasen y brindarles a los consumidores herramientas para bloquear llamadas indeseadas, como AT&T Call Protect”.

Era inevitable que reventara la dependencia pavloviana de los estadounidenses con sus teléfonos. La epidemia de las llamadas robots nos dan una buena razón para abandonar esa subordinación.



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